Las aventuras y desventuras de dos hermanas en la ciudad de la luz. (Parte II).

marzo 26, 2008

A las 9 de la mañana ya estábamos entrando en el Louvre mientras la gente hacía cola en las taquillas ¿he dicho ya lo mucho que mola el “musseum-pass”?. Nos lo pasamos genial recorriendo todas las salas, el edificio por si solo ya es una pasada. Me pareció bastante absurda la actitud de la gente con respecto a las obras, como por ejemplo con La Gioconda donde se masifica todo el mundo sacando fotos, o en La Venus de Milo. Que yo no digo que no se merezcan esa atención, lo que digo es que allí estaban otras obras de Leonardo impresionantes también y la gente pasaba de ellas, igual que de La Victoria de Samotracia y otro montón más. En fin, ellos se lo pierden, nosotras desde luego no lo hicimos XD



Salimos del Louvre a eso de las 16.00 cansadas pero felices. Fuimos a ver La Madeleine, nunca me había imaginado que fuese tan inmensa, cuando salimos del metro y nos encontramos ese edificio gigante con esa columnata de columnas corintias de 64 metros de altura… Al entrar no te esperas que sea un sitio tan acogedor y calido, sin duda La Madeleine se ha ganado un puesto privilegiado por méritos propios entre lo que más me ha gustado.

Fuimos a ver l’Opéra aunque estaba cerrada y sólo pudimos verla por fuera. Tuvimos que racionar las fotografías ya que la batería, de sacar tantas fotos en el Louvre, estaba agotada. Paseamos por los Boulevards y nos dirigimos a la Place de la Concorde, el Obelisco se veía precioso con los rayos de sol a su espalda y hasta las farolas son una, como diría mi hermana, cucada.
Nos fuimos andando al Grand Palais donde se nos caía la baba con la decoración Art Noveau. Enfrente del Grand Palais teníamos el Petit Palais, disfruté especialmente en el jardín interior.
Buscamos una boca de metro para ir a Montmartre, salimos a Place de Abbeses donde vimos la boca de metro Art Noveau que nos faltaba XD Fuimos paseando hasta Sacré-Coeur donde pudimos disfrutar de unas espectaculares vistas de París. En la iglesia estaban dando misa, durante la misma una monja cantó con un pequeño coro y nos dejaron embelesadas con aquellas voces tan dulces y melódicas, fue un momento muy especial.


Vimos St-Pierre de Montmartre y luego fuimos paseando (parándonos en las tiendas de souvenirs y también a comernos unos crepes) hasta el Mouline Rouge.

Nos pillamos el metro e hicimos dos paradas de camino al hotel. La primera para ver el Hôtel de Ville y la Conciergerie, la segunda para ver la Place de la Bastille, Colonne de Juillet, la Place des Vosgues y la Maison de Victor Hugo.

Así terminó nuestro segundo día en París. Nos acostamos nada más llegar ya que además de estar molidas al día siguiente teníamos que levantarnos temprano ya que íbamos a Versalles.

Las aventuras y desventuras de dos hermanas en la ciudad de la luz. (Parte I).

marzo 14, 2008

Quería haber puesto una entrada de París desde que llegué, pero entre una cosa y otra no me ha dado lugar. Ahora que tengo un rato me pongo a ello. He decidido repartir el viaje en tres entradas, una por cada día.

La verdad es que mi hermana y yo teníamos muchas ganas de ver París, hacía unos dos años que estábamos intentando “escaparnos” pero por motivos varios al final nunca lo hacíamos. En navidades estuvimos hablando de ponerle fecha al viaje, ya se saben las promesas para el nuevo año, y hablamos del mes de marzo. Como internet con una tarjeta de crédito es peligroso…, mirando vuelos encontré una oferta que me gustó y no me lo pensé dos veces y le di a “comprar”.

Antes de que nos diésemos cuenta ya estábamos en el aeropuerto cogiendo un avión con rumbo a París.

Empezamos nuestra ruta (después de ver la parada de metro estilo Art Nouveau) a las 12.30 del martes en Sainte-Chapelle donde en la entrada nos hicimos con un “musseum-pass” algo que nos vino francamente bien durante todo el viaje ya que al visitar varios sitios ya te ha salido barato y además te libra de todas las colas.

Nada más entrar ya empezamos a quedarnos con la boca abierta, las vidrieras son increíbles. Dio la casualidad que los rayos de luz, que eran suaves ya que el día estaba nublado, se filtraban por ellas pero no demasiado, y el espectáculo era realmente magnifico, es una pena que en las fotos no se haya captado. La verdad es que no me sorprende que los devotos de la Edad Media compararan esta capilla con “las puertas del cielo”.

Después de llevarnos un rato sentadas, me encantó que hubiesen sillas todo a lo largo para que los visitantes nos pudiésemos sentar tranquilamente a contemplar las vidrieras, nos marchamos a Notre-Dame, había oído (y leído mucho) sobre la catedral pero la verdad es que no me había imaginado con justicia su grandeza. Las esculturas, la arquitectura…

Decidí que quería comprobar si Quasimodo seguía en el campanario y de paso ver a las Gárgolas, y aunque subir de golpe y porrazo los 387 escalones nos costó lo suyo las vistas de París y de la propia Notre-Dame lo compensó con creces. Al final Quasi no estaba, pero por lo menos vimos la campana :-P

Decidimos ir andando por al lado del sena hasta el Musée d’Orsay (así de paso veíamos los puentes) donde nos desviaremos en dirección el Musée Rodin que como cerraba antes queríamos verlo primero. El paseo estuvo bastante bien, lo único es que el museo Rodin estaba más escondido de lo que nos imaginábamos y además nos llovió varias veces. Al final logramos llegar (bien por mi hermana que con su poco francés logró que nos dijesen dónde teníamos que ir y ella se enteró, que yo me quedé igual después de las explicaciones que nos dieron, al final del viaje entendía algunas cosas pero muy poco, así que mi hermana fue nombrada la preguntona oficial de nuestra pequeña expedición). La verdad es que el museo Rodin me gustó, y eso que ya estaba un poco cansada de buscarlo, tienen las esculturas más grandes en los jardines (lástima que los rosales no estuviesen en flor) y el resto están dentro de la casa, como suele pasar las obras en vivo se ven de otra manera y pudimos disfrutar de todos los detalles. Las puertas del infierno son definitivamente impresionantes.

Renqueando ya de tanto andar volvimos sobre nuestros pasos hasta el Musée d’Orsay, el edificio ya es bonito por si mismo y si le añadimos la cantidad de obras de arte que contiene el resultado es que allí nos quedamos hasta que era la hora de cerrar y no nos dejaban entrar en más salas y no logramos terminar de verlo al completo. Pero leñe, es que nada más en la zona del impresionismo...., os podéis figurar lo feliz que estaba mi hermana, y no vamos a ver los cuadros en plan pasada, que tampoco digo de leer todos los cartelitos.

Total, después de que nos pusiesen de patitas en la calle decidimos ir a ver Les Invalides (por fuera), el barrio donde está una fachada Art Nouveau muy conocida situada en el 29 de la Avenue Rapp y después a la Torre Eiffel. La cúpula de Les Invalides preciosa, el portal modernista es una pasada yo quiero una casa así, y la Torre Eiffel…, no esperaba que me gustase tanto, es realmente espectacular y por la noche con la iluminación centelleante todavía más. Me impresionó la subida a la última plataforma en el ascensor y eso que nunca he padecido vértigo ni nada, pero ver como todo es cada vez más pequeño y sentirte suspendido en el aire tiene sus cosillas ^^ Las vistas son preciosas y todo lo que diga no le harían justicia son cosas que hay que vivirlas ;-)




Bajamos felices de la torre y fuimos en busca de una boca de metro. Nos costó encontrarla y es que la primera que vimos estaba cerrada por obras y nos mandaban a la siguiente que la verdad resultó estar bastante lejos algo que no agradecieron nuestros ya más que fatigados pies. Hicimos una parada en el Arc de Triomphe, sinceramente no me lo esperaba tan inmenso y es que parece a los parisinos le mola eso de hacerlo todo a lo grande, me gustó mucho más de lo que esperaba. No subimos arriba, que no estaba la cosa para más escaleras :-P


Entramos en un MacDonalds, que no habíamos comido nada desde el paquete de Pringles en el avión, cenamos y nos marchamos al hotel a dormir ya que al día siguiente queríamos aprovechar al máximo el día y además era el día del Louvre.

El Arpa

marzo 03, 2008

Lo prometido es deuda así que…, aquí están las fotos de mi arpa.

Me gusta mucho tocarla, bueno, por ahora sólo hago ejercicios para coger practica pero aún así me relaja ^^ espero poder tocar alguna cancioncilla pronto.



 
by TNB